Pidiendo lo mismo, lo que sale cambia según cómo lo escribas.
No tiene misterio: con cinco trucos vas sobrado.

  1. 01

    Empieza por cómo se juega

    Este es el que más se nota. Di primero cómo se mueve y cuándo se gana. No «un juego chulo», sino «saltas tocando la pantalla y ganas si esquivas diez agujeros».

    El campo de texto con el botón Enviar y el botón + a la izquierda
  2. 02

    Pide una sola cosa cada vez

    «Añade enemigos, ponle sonido y cambia los colores» hace que todo salga a medias. Pide una cosa, juégala y luego pide la siguiente.

    El campo de texto de Studio con una petición escrita dentro
  3. 03

    El aspecto y el sonido, con palabras

    No hace falta dibujar. Escribe el ambiente tal como lo ves: «estilo píxel», «ciudad de noche», «colores pastel», «un efecto pequeño al aterrizar».

  4. 04

    Señala con el número el asset que quieres

    Al tocar Insertar en la biblioteca, sobre el campo aparece un número como 【1】. Si escribes «que 【1】 sea el protagonista», se usa exactamente esa imagen.

    El campo con un asset adjunto y una petición que lo llama por su número
  5. 05

    Las peticiones largas, a pantalla completa

    La esquina del campo lo abre a pantalla completa. Cuando tienes mucho que contar se escribe mejor ahí y puedes releerlo antes de enviar.

    La entrada a pantalla completa: un campo grande y abajo los botones Cancelar y Enviar
2000 caracterespor mensaje
1 cosapor petición

Si algo no sale bien

Si vuelve algo distinto de lo que querías, es más rápido decir qué está mal que reenviar la misma frase. Menciona una sola cosa: «los enemigos van muy rápido», «el sonido está muy alto».

Si te gustaba más la versión anterior, abre Historial de cambios en el menú +, entra en esa versión y toca Restaurar.

No busques que salga perfecto a la primera. Algo rápido, jugarlo y arreglar una cosa cada vez: así se avanza más rápido y es más divertido.

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