Pidiendo lo mismo, lo que sale cambia según cómo lo escribas.
No tiene misterio: con cinco trucos vas sobrado.
- 01
Empieza por cómo se juega
Este es el que más se nota. Di primero cómo se mueve y cuándo se gana. No «un juego chulo», sino «saltas tocando la pantalla y ganas si esquivas diez agujeros».

- 02
Pide una sola cosa cada vez
«Añade enemigos, ponle sonido y cambia los colores» hace que todo salga a medias. Pide una cosa, juégala y luego pide la siguiente.

- 03
El aspecto y el sonido, con palabras
No hace falta dibujar. Escribe el ambiente tal como lo ves: «estilo píxel», «ciudad de noche», «colores pastel», «un efecto pequeño al aterrizar».
- 04
Señala con el número el asset que quieres
Al tocar
Insertaren la biblioteca, sobre el campo aparece un número como 【1】. Si escribes «que 【1】 sea el protagonista», se usa exactamente esa imagen.
- 05
Las peticiones largas, a pantalla completa
La esquina del campo lo abre a pantalla completa. Cuando tienes mucho que contar se escribe mejor ahí y puedes releerlo antes de enviar.

Si algo no sale bien
Si vuelve algo distinto de lo que querías, es más rápido decir qué está mal que reenviar la misma frase. Menciona una sola cosa: «los enemigos van muy rápido», «el sonido está muy alto».
Si te gustaba más la versión anterior, abre Historial de cambios en el menú +, entra en esa versión y toca Restaurar.
No busques que salga perfecto a la primera. Algo rápido, jugarlo y arreglar una cosa cada vez: así se avanza más rápido y es más divertido.